Comenzaré por decir que cada grupo de estudiantes es diferente de otro y que hay muchos factores que inciden en que mantengan el orden en el salón de clases. Con todo, poco a poco se van notando ciertos patrones de comportamiento que hacen que inconscientemente se clasifique a cierto grupo como disciplinados o como indisciplinados.
A la hora de controlar la disciplina, pienso que hay tres estrategias:
1. La del castigo. "Si no te portas bien te pongo mala nota."
2. La del premio. "Te portas bien, te pongo buena nota."
3. El estudiante se porta bien porque entiende que es lo mejor para él, para sus compañeros y para el profesor.
Me encantaría decir que solo uso la estrategia numero tres. Pero siento que hay grupos donde es casi imposible implementarla, al menos desde el principio. Me temo que, a pesar de considerarla anti-pedagogica, me he decantado últimamente por la número uno. Es más o menos efectiva a corto plazo pero tal vez no logra llegar al corazón de un niño de la misma forma que la de un adulto. O tal vez estoy equivocado y esa es la forma como los niños aprenden: les enseña que sus acciones tienen consecuencias inmediatas. Solo que si siguen así de adultos, van a tener que tener un policia que siempre los vigilen para que se porten bien.
Tengo un grupo de adolescentes con los cuales he llevado la estrategia uno y dos al extremo. Son inteligentes. Pero esa es su debilidad: sienten que tienen la materia ganada y por consiguiente se quieren portar mal adrede y con descaro. Les he formulado para la calificación final del periodo: 50% comportamiento y 50% academia.