martes, 27 de septiembre de 2022

Enseña con tu error

Tal vez fue el ambiente del salón donde te encontrabas antes o el desorden de los estudiantes donde te encuentras ahora pero finalmente el asunto llegó a un punto en donde algo se salió de control, por un momento perdistes la compostura y agredistes verbalmente a un estudiante.

Rápidamente reaccionas, te das cuenta de que has dado un paso en falso: tus ideales, tu conducta como docente, el ejemplo que debes dar... respiras hondo, intentas disimular tu angustia interna, surgen ideas que intentan excusarte... es que ellos..., es que yo..., te enfrentas a los hechos: es inevitable, no puedes volver el tiempo atrás.

Finalmente, una idea más cálida abriga tu espíritu: es momento de enseñar. Después de todo eres profesor. Aquí va una lección. "Les pido disculpa" dices y a la vez piensas: "En el futuro estos chicos recordarán que este profesor tuvo la decencia y fortaleza moral de pedir disculpas por una equivocación que él mismo cometió. Deseo que imiten ese ejemplo cuando más adelante sean ellos los que se equivoquen".

En el peor de los casos habrán olvidado lo ocurrido a los diez minutos. Pero siempre habrá alguno que lo recuerde.

Cuando el estudiante se da cuenta de que ya aprobó la asignatura

Me ha ocurrido varías veces y siempre se me olvida. Existe el estudiante que desde el principio hasta el fin desea sacar buenas notas y, por lo general, se esforzará por que estas sean altas. Existe el que aparentemente le da lo mismo si aprueba o reprueba. Y está el que solo quiere pasar aunque sea con la nota mínima. Me centraré en este último.

Es el último periodo. Había escuchado decir a otros profesores que ciertos estudiantes se comportaba mal en su clase. "¡Que extraño! Conmigo se portan bien". Ahora que dichos estudiantes han sacado cuentas y perciben que con una nota baja en el cuarto periodo pasan la asignatura... ahora están demostrando su verdadera personalidad. Al parecer se habían contenido en las clases donde sentían que podian perder. En medio de enojo me estoy dando cuenta de la forma de pensar de algunos estudiantes. En estos momentos me hubiese gustado colocarles calificaciones más bajas en periodos pasado. Pero esa estrategia ahora es insuficiente para controlar la indisciplina.

Esto pasa también en los adultos: En cierta ocasión una muchacha de veintitantos años, estudiante de una corporación se refrenó en su interior hasta que obtuvo la aprobación del semestre. inmediatamente despúes de eso no tuvo reparos en atacar verbalmente a ciertos directivos debido a algunos compromisos que no habían cumplido. Esto lo hizo en una actividad de fin de semestre. ¿por qué no lo hizo antes?

Entonces, para minimizar que estos casos ocurran, la estrategia que han adoptado algunos docentes es la de "llevar pisados" a los estudiantes, especialmente a los que tienen fama de ser desordenados con las calificaciones más bajas posibles, sin necesidad de que vayan perdiendo, pero si lo suficiente para minimizar que el espiritu de la indiferencia o la rebeldía surja a último momento.