Me ha ocurrido varías veces y siempre se me olvida. Existe el estudiante que desde el principio hasta el fin desea sacar buenas notas y, por lo general, se esforzará por que estas sean altas. Existe el que aparentemente le da lo mismo si aprueba o reprueba. Y está el que solo quiere pasar aunque sea con la nota mínima. Me centraré en este último.
Es el último periodo. Había escuchado decir a otros profesores que ciertos estudiantes se comportaba mal en su clase. "¡Que extraño! Conmigo se portan bien". Ahora que dichos estudiantes han sacado cuentas y perciben que con una nota baja en el cuarto periodo pasan la asignatura... ahora están demostrando su verdadera personalidad. Al parecer se habían contenido en las clases donde sentían que podian perder. En medio de enojo me estoy dando cuenta de la forma de pensar de algunos estudiantes. En estos momentos me hubiese gustado colocarles calificaciones más bajas en periodos pasado. Pero esa estrategia ahora es insuficiente para controlar la indisciplina.
Esto pasa también en los adultos: En cierta ocasión una muchacha de veintitantos años, estudiante de una corporación se refrenó en su interior hasta que obtuvo la aprobación del semestre. inmediatamente despúes de eso no tuvo reparos en atacar verbalmente a ciertos directivos debido a algunos compromisos que no habían cumplido. Esto lo hizo en una actividad de fin de semestre. ¿por qué no lo hizo antes?
Entonces, para minimizar que estos casos ocurran, la estrategia que han adoptado algunos docentes es la de "llevar pisados" a los estudiantes, especialmente a los que tienen fama de ser desordenados con las calificaciones más bajas posibles, sin necesidad de que vayan perdiendo, pero si lo suficiente para minimizar que el espiritu de la indiferencia o la rebeldía surja a último momento.
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